La Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (FECODE) denunció la presencia de grupos armados en la Institución Educativa Orú Bajo, ubicada en El Tarra, Norte de Santander, lo que ha generado pánico e incertidumbre entre la comunidad educativa.
De acuerdo con la denuncia, el pasado 19 de marzo de 2025 se evidenció la presencia de actores armados en los alrededores de la sede principal y la sede Bocas de Orú, así como dentro de la sede Orú Alto, en la vereda San Isidro, justo cuando se realizaba una reunión con la comunidad educativa. Este hecho desató el temor entre los asistentes.
Posteriormente, el 26 de marzo, un padre de familia de la sede principal y un estudiante, miembro del Consejo de Estudiantes de la institución, fueron atacados dentro de su vivienda y resultaron heridos. Además, la comunidad educativa vivió momentos de angustia tras el secuestro del estudiante Juan David Sanguino, quien afortunadamente ya fue liberado.
Estos incidentes se dan en el marco del recrudecimiento de los enfrentamientos entre el Frente 33 de las FARC-EP y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), lo que ha dejado a la población civil en medio de la violencia.
Llamado a la protección de la comunidad educativa
FECODE rechazó enérgicamente estos hechos y reiteró su exigencia a los grupos armados de respetar el Derecho Internacional Humanitario, garantizando la protección de la población civil y de los bienes educativos, que deben ser reconocidos como "Territorios de Paz".
Asimismo, la federación hizo un llamado urgente a la Secretaría de Educación Departamental de Norte de Santander, en conjunto con su sindicato filial, la Asociación Sindical de Institutores Nortesantandereanos (ASINORT), y entidades nacionales como el Ministerio de Educación y el Ministerio de Trabajo, para evaluar medidas de protección y la viabilidad de continuar las clases presenciales en un contexto de creciente inseguridad.
"Nos solidarizamos con la comunidad educativa de la Institución Educativa Orú Bajo, con ASINORT y con el pueblo catatumbero. Seguiremos trabajando por la búsqueda de la paz en la región y reiteramos la necesidad de proteger las escuelas como espacios de aprendizaje y convivencia", manifestó FECODE en su pronunciamiento.
El llamado de los docentes y la comunidad educativa es claro: la guerra no puede seguir afectando la educación. ¡La escuela es un territorio de paz!
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